viernes, 17 de abril de 2009

después de todo

y después del silencio,
silencio.
un mar de flores blancas
como muertas en el suelo.
pero flores
al fin.

after all, flores blancas
muertas como se muere
la ventana cada vez
que tú no pasas.

antes también
era el silencio.

silencio
sobre
silencio.

un ramillete de muertes
convertidas en rosas.

están cayendo
hojas blancas
sobre tu cabeza.

y no es que te espere,
no es tanto eso
como que se pase el día
sin que yo lo note.

flores trenzando gargantas.
margaritas ahorcadas
debajo de mi cama.

por ahora sólo sé saber las cosas.
un ojo como de papel,
un niño subiendo escaleras
una mujer hecha de sol
quemándome las pestañas

y el alma toda magullada,
mi alma toda de rodillas.

puede que se joda la cosa.
en este punto...
puede que se joda esto
tan bonito
que apenas
des-pe-ga-ba.


after all, flores blancas.
de muerte mancilladas,
pero blancas.

después de todo.

4 comentarios:

Elidio La Torre-Lagares dijo...

Después de todo
en tus ojos
hay dos planetas de mar
que me levantan palomas
debajo del vientre,
y que en la paz de tu piel
encuentran su cielo de menta.

Después de todo,
tu sonrisa
coquetea en mis pupilas
con la luz de tus labios,
y le va pintando
al aire iglesias
que conciben el silencio
de los deseos sin garganta,
de las miradas sin lengua,
que se adhieren a tu ropa
y te forman en mi boca de tierra,
que pide del agua en tu mirada,
después de todo. . .
;=)

Balder dijo...

No nos olvidemos de interrogar nuestro sufrimiento. Abramosle la puerta al intruso. Uno, mirando al niño que sube las escaleras; otro, viendo como alguien camina abrazado a su pareja por esos jardines de los senderos que se bifurcan. Tropecemonos con cada uno de estos filamentos de nuestra cotidiana felicidad hasta quedar con las rodillas en carne viva. Hasta que el alma se manifieste, nos oprima la garganta y astille nuestro silencio.

Blanco White dijo...

Subsiste el 27. Lorca, Aleixandre, lo que llevamos en la sangre se multiplica

ingrid dijo...

definitivamente, generación del 27 (que por supuesto me encanta). eso está precioso. me fascinan tus "ramilletes de muertes".