lunes, 1 de octubre de 2007

pequeños crímenes

Es largo este silencio de luces apagadas y bocas cerradas. Aquí el sol no sale. Se lo comen las persianas. Se lo devoran las ramas de los árboles que traen insectos a mi cama. Y los insectos son como pequeñas culpas. Maldiciones eternas en la punta de tus mil lenguas. Como el recuerdo de los días agrios en los que te busqué con los puños cerrados. Inmundos, como las letras silenciosas que salieron de tu boca. Y aplasto estos insectos con la punta de mis dedos como si aplastara tu boca pequeña, triturada en mi espalda. A las mariposas les corto las alas. A las cucarachas les corto las patas, y a todos los demás que no sé cómo nombrar (porque en países extraños los insectos carecen de nombres) los encierro en un pote de cristal. Y los veo morir.


By
Margarita

1 comentario:

M. A. Cruz Virides dijo...

Muerte a los voraces silencios sin boca.
Tu groupie