domingo, 19 de octubre de 2008

Lived In Bars

llegué a la barra y me senté.
sola. sola y en un bar.

cerveza.

un susurro y un tatuaje. quéséyo.
creo que alguien me habla del amor
porque aquí, esta noche, en esta barra,
todos saben lo que es el amor.

cerveza.

un tipo con el pelo rosa me sujeta,
me dice que él ya fue y que vino.
me dice que me quiere, y
que él sabía que yo venía
(cerveza)
a este bar que es el colmo
de lo que no está. que soy yo
cuando lo otro se me pierde,
se me acaba, se me va.

cerveza.

son espejos, son charcos nacidos del
sudor de la botella. son mis ojos
mirados desde arriba, rebotados
y robados por una servilleta.

te quiero.
desde el bar
hasta tu casa
yo creo,
que te quiero.

despierto y te veo demudado. no eres tú.
no soy yo. pero intuyo que estamos
y que somos, lejos. en otro estado.
en otro pueblo. en otra ciudad.
en el rastro de algún otro culo de botella,
rozando los labios de ella. ¿Marga?

mucha cerveza, y un puñal en la cabeza

3 comentarios:

M. A. Cruz Virides dijo...

Que chulo, desvalijada.
Muchos saludos.

edmaris dijo...

ouch, debiste advertir que esto era para bajárselo con una cerveza! (como mínimo)

Rafael Acevedo (a.k.a Rafah, Sirreal) dijo...

esto está bueno. poesía negra, criminal, noir.